London Calling













Pues sí amigos, INACABADO, ese cocktail raro entre film-noir y episodio de The Twlight Zone, pierde la virginidad en lo que a festivales se refiere. El corto que dirigimos Rodrigo Marcos y un servidor ha sido seleccionado por primera vez en un festival. La cita será el próximo miercoles 13 de Julio en el marco del UNIFEST 05 (I Festival Internacional de Cortometrajes Universitarios), donde tenemos el honor de competir en la sección oficial a concurso, junto con otros 20 cortometrajes de diversas nacionalidades. El corto se proyectará en torno a las 22:00 de la noche en La Real Villa de Aranjuez, concretamente en El Cuartel de Pavía. Pueden ver como llegar pinchando aquí. Es una buena oportunidad para todos aquellos que no pudieron acudir al estreno de ver nuestra pieza corta en pantalla grande y sobretodo para reírse de la imcapacidad verbal del que esto escribe a la hora de presentar el corto. Así que si no tienen nada mejor que hacer y les apetece ver doce minutos de cine negro, y de paso votarnos para ganar el premio del público ya saben, allí les espero. INACABADO, recuerden. Yo seré el tipo que estará preguntando incesantemente a la organización por los tickets de bebida gratis.


Ya con la desgraciada muerte de Anne Bancroft me prometí un nuevo visionado de la obra maestra de Mike Nichols, sin embargo no ha sido hasta hoy cuando he podido volver a disfrutar de El graduado otra vez. Y es que la cinta de Nichols no es únicamente una historia de amor adulta pocas veces vista en hollywood, sino una película de vanguardia, radicalmente innovadora (aunque no lo parezca) en el uso de la técnica narrativa, especialmente en la utilización del montaje, llevado a cabo por el norteamericano Sam O´Steen (montador de entre otras, La semilla del diablo, Cool Hand Luke y Chinatown). No recordaba semejante uso del montaje en la secuencia en que la Señora Robinson se desnuda por primera vez (con injertos subliminales de sus partes pudentes) o en la excelente comjugación de planos en montaje paralelo con Dustin Hoffman en la habitación de su casa, en la del hotel y en la piscina, con la utilización de unas elipsis formidablemente insertadas (como la primera vez que practican el sexo, con un fundido en negro o cuando Benjamin espera a Elaine en la puerta de la clase universitaria). Para muchos de los aburridos y tediosos teóricos del cine, El graduado no es más que la peli donde Anne Bancroft enseñaba sus (grandiosas) piernas de mujer madura, y en parte no les falta razón, aunque también es una buena muestra de la genialidad del uso de la edición como lenguaje como pocas veces se había visto antes. Ciudadano Kane era pionera en muchas de las prácticas que aquí se muestran, nadie lo niega, pero para el que esto escribe El graduado es posiblemente la película mejor montada de la historia.



