Posible : Universo tricolor
Hace un par de años, Hugo Serra y Daniel San Román dirigieron un excelente cortometraje documental, cuyo título definía a la perfección un modelo de producción de guerrilla, totalmente imprescindible en la raquítica industria cinematográfica española. Baratometrajes (Películas de bajo presupuesto), hacía alusión a una corriente del nuevo cine digital formada por largometrajes realizados con presupuesto cero. Y pese a que en el cine la palabra barato sufre la más cruel de las ambigüedades (prueben a decirle a su carnicero que 6000 euros de presupuesto es poco dinero), en un baratometraje el termino significa financiación cero al margen de todo tipo de subvenciones o inversiones. Dentro de esta extraña subcategoría, la película Posible de Jesús Elorriaga, probablemente se englobe dentro del paradigma de película independiente realizada sin presupuesto. Esto se traduce en filmación en MiniDv, fotografía exenta de iluminación externa, un compromiso sobrenatural de los actores y un juampalomismo inevitable por parte de sus creadores. Lejos de cualquier tipo de inclinaciones dogmáticas, Posible se erige como una película demasiado interesante como para pasar desapercibida, para quedar perdida en el olvido de la abundantísima y democrática producción digital del país. Porque no nos engañemos, las nuevas tecnologías han permitido que muchos alcancen el concepto de película con apenas cuatro duros y una cámara doméstica, pero muy pocos llegan a demostrar realmente verdaderas dotes cinematográficas.
Sin embargo, el filme de Jesús Elorriaga despunta por sus cualidades narrativas, más allá de una técnica supeditada a la evidente escasez presupuestaria. La película es una clara muestra de que existe un cine más allá de las salas de exhibición convencionales y de los círculos cinéfilos más elitistas (pese a que la película haya participado ya entre otros, en dos festivales internacionales). Elorriaga retrata en su película el descenso a los infiernos de una mujer, cuya vida está fragmentada en tres colores, en una policromía que representa su estado vital y el de todas las personas que la rodean. Una historia que recuerda por momentos a los inicios de Scorsese y cuya influencia más directa es sin duda, las historias cruzadas del cine de Alejandro González Iñarritu. La cinta está protagonizada por actores desconocidos (donde destaca Jasón Guerra, el mayor acierto de la película) y una María Bazán en estado de gracia, a la cual también pudimos ver en la excelente La soledad, de Jaime Rosales. Elorriaga hace uso de la pantalla partida y un montaje soberbio, que suple con creces algunas interpretaciones y secuencias que parecen no estar a la altura de una historia excelente. Muy destacable también, la música y el sonido (nacido de la nada) de David G. Llarena (diseñador de sonido de La habitación contigua). Presente, pasado y futuro equivalen a rojo, azul y verde, en un tríptico prometedor, que en definitiva, es lo que supone esta carta de presentación de Jesús Elorriaga, que demuestra que es posible hacer cine al margen de los convencionalismos. Si tienen interés, pueden obtener más información sobre la película en el blog del autor, así como de posteriores proyecciones o visionados.





Hola, voy a ver el video que has colgado ya que por lo que comenatas suena interesante y lo desconocía. Saludos!
Posted by
BUDOKAN |
7:13 PM