
Los cronocrímenes, de Nacho Vigalondo. La ópera prima de Vigalondo es probablemente, la mejor película de ciencia ficción que se haya rodado en España en la última década. Y no es debido a la poca afluencia del género en el país, sino porque su trama es tan fascinante que el visionado de la película consigue convertirse en una experiencia para los aficionados al cine y la literatura fantástica. Rodada con un presupuesto escasísimo y sin el apoyo de televisiones, la película es una arriesgadísima y pequeña historia de viajes en el tiempo, casi suicida en época de conformismos y formulas manidas. La novedad de la película reside en alguna de las paradojas temporales bajo las que se sustenta la historia, el personaje de Karra Elejalde es un antihéroe prototípico que se enfrenta a la fatalidad de su propio destino, que sin destripar la trama, parece desde el principio inevitable. Sin embargo, la película es capaz de sorprender al espectador con una serie de giros que mantienen la atención en el elaboradísimo bucle que se plantea, apoyándose en un guión bien hilvanado y casi redondo. Una dirección sin artificios y un montaje invisible dominan los dos primeros actos, hasta llegar a un tercero que supone uno de las mejores conclusiones vistas en mucho tiempo. La película tiene un ritmo envidiable, donde el espectador es capaz de mantener la atención durante casi todo el metraje, aderezado con momentos de suspense, humor e incluso terror. La estética retro y de serie B es acorde con la historia, en una película donde el minimalismo y la falta de elementos juegan más en su favor que en su contra. Pese a ello, Vigalondo juega a la perfección con los objetos y los pocos elementos y personajes que muestra en escena, confeccionando un puzzle de detalles y acciones que el espectador tiene miedo de no retener. Quizá un trabajo más cuidado en la actuación y una fotografía no tan sucia hubiese mejorado el computo global. Los cronocrímenes es una película excelente, una de esas cintas que a la salida hace plantearte que fue primero, el huevo o la gallina, que confía en la inteligencia del espectador para desentramar una ficción compleja que no confusa. Honesto y prometedor debut de un director que si la distribución y la maldad de cierta parte de la crítica española se lo permite, dará mucho más si cabe que hablar.
Teeth, de Mitchell Lichtensein. Imprescindible comedia adolescente que critica ciertos conservadurismos y tabús sociales de la sociedad occidental actual. Desternillante y sorprendente por momentos, la película se centra en la figura de una adolescente que tras sufrir una violación, descubre que su vagina es una depredadora mitológica de penes malvados. La premisa, por bizarra que parezca, presenta algunos momentos enternecedores e incluso partícipes de una alta carga emocional. A destacar la secuencia en la que la chica protagonista acude al ginecólogo. Como curiosidad, Teeth posee más de un alarmante punto en común con el cortometraje Máquina, de Gabe Ibáñez. No solo en la temática (en el corto también hay una vagina dentada), sino incluso en el plano final de la misma...
Halloween, de Rob Zombie. Remake del slasher clásico por antonomasia que dirigió hace varias décadas el maestro John Carpenter. El director de Los renegados del Diablo realiza en la génesis de la película, una muy interesante revisión de los orígenes de Michael Myers, dominada por una estética grunge, sucia y bastante cafre. Sin duda, lo más interesante de la película es el primer acto, ya que lo que acontece no es más que un remake fiel (con alguna salvedad argumental) de la obra original de Carpenter, aportando por lo tanto poco a la última corriente del cine de terror. Sin embargo, la explicación del origen psicópata de Myers, la fuerza con la que están rodados los crímenes, así como la estética y el uso de elementos como las máscaras y los espacios, hacen de este Halloween un interesante y respetuoso remake de la maravillosa película original.
I´m a cyborg but that´s ok, de Park Chan Wook. Ganadora del premio al mejor guión, la última película de Chan Wook es un aparente paréntesis en su línea cinematográfica más reciente. La película es un preciosista cuento que con una dirección artística apabullante, se rodea de un onirismo de fantasía para recrear los delirios de los residentes de un excéntrico psiquiátrico. La dirección está a la altura de las últimas cintas de Chan Wook, que sin embargo no deja de lado su particular visión del mundo, las relaciones sociales y de la violencia, que aunque no lo parezca, sigue presente en esta película. Quizá cueste entrar en la misma, pero la extraña ternura de la que impregna Chan Wook a sus personajes, hacen de esta película una joya envuelta en un halo de rareza. Además, en la misma se puede ver el beso más original e insospechado que se ha podido ver en mucho tiempo en una pantalla.
Grindhouse de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino, confirma que este proyecto fue concebido para proyectarse de forma conjunta, ya que la inclusión de los falsos trailers y el tándem Planet Terror y Death Proof, funciona aún mejor si cabe que si se muestran por separado. A destacar los cortes que pueblan Death Proof frente a la versión vista en Europa, que pese a lo extraño que pueda parecer, es mejor que la proyectada en el programa doble. Nos amis les terriens de Bernard Weber, supone el debut del escritor francés en el cine. Este falso documental que muestra un supuesto secuestro de un grupo de seres humanos por parte de unos extraterrestres, sirve para a través del humor negro, darnos cuenta de lo absurdo de algunas de nuestras acciones. La película compara el cautiverio humano con el que perpetramos nosotros con los animales, transfiriendo un simpático y no moralista mensaje ecologista, que sin embargo, parece demasiado alargo y redundante en su tramo central. Glory to filmmaker! (Kantoku banzai!) de Takeshi Kitano, es una decepcionante película cuya primera media hora realiza una extraordinaria reflexión sobre los convencionalismos cinematográficos, los géneros y la propia obra de Kitano. Sin embargo, la comedia inicial se transforma en el mayor de los sopores, al mostrarnos una trama sin sentido y demasiado bizarra.
Suriyaki Western Django de Takashi Miike, supuso una gran sorpresa para el que esto escribe, no demasiado aficionado a las cintas del director. La película es un western posmoderno que ubica el oeste americano en un Japón anacrónico, mezclando decorados reales con ilustraciones clásicas niponas. Quizá demasiado alargado, el film se alzó con varios premios, entre ellos un merecido reconocimiento a la fotografía de la película. A destacar la desternillante presencia de un Quentin Tarantino que es homenajeado y los numerosos referentes al spaguetti western y las películas de Akira Kurosawa. The city of violence de Ryoo Seung-wan, supuso otra grata sorpresa, ya que dejando de lado su olvidable trama, la película muestra alguna que otra secuencia de acción y artes marciales formidable (con homenaje a The Warriors inclusive). Por último, The ten de David Wain, es una entretenida y alocada comedia de episodios, donde la irregularidad de la balanza hace que desmerezcan algunos de los cortometrajes más locos que se han podido ver recientemente. A destacar aquel en el que Winona Ryder secuestra y viola a un... ¡muñeco ventrílocuo!

Por otro lado, os dejo parte de la nota de prensa expedida por Hugo Serra: El próximo 24 de Octubre sale a la venta en DVD, Anonymous, uno de los cortometrajes más internacionales de este año 2007. Dirigido y montado por Cristian Pozo, va a ser comercializado en una edición exclusiva de Suevia Films. El cortometraje, rodado en inglés, ha tenido una espectacular repercusión en festivales internacionales obteniendo 14 premios en diferentes festivales de New York (EE.UU.), Oxford (EE.UU.), Hollywood (EE.UU.), Boston (EE.UU.), Long Beach (EE.UU.), Paris (Francia), Bucarest (Rumania), Linz (Austria)… "Anonymous" ha sido exhibido en más de 25 paises de 4 continentes y su llamativa y onírica historia de amor entre Fred (Álvaro Ramos) y Laura (Luz Altamira) ha sido valorada también en paises tan dispares como Ucrania, Sudáfrica, Inglaterra, Austria, Uruguay, Irlanda, Bosnia-Herzegovina, Canadá, Portugal, etc y todavía se encuentra en su fase final de exhibición festivalera, con más premios (como el reciente "Innovative Narrative" cosechado en Sydney) y selecciones en los próximos festivales de Woodstock (EE.UU), Luton (Inglaterra), Tapiales (Argentina) que seguirán engordando su curriculum. Este cortometraje cuenta con la producción ejecutiva de Hugo Serra y la fotografía de Carlos Marino y fue co- escrito por el propio Cristian Pozo junto con el post-productor y diseñador gráfico Nacho García. Ha sido el legado de ficción de la productora Feng Shui Films S.L. y fue co-producido por Francisco Ramos Escalada. El impresionante diseño de sonido fue obra de Miguel Pastor y Gonzalo Solas, mediante su empresa Requesound, que figura como productora asociada. La música fue compuesta por José Eceiza (guitarrista de "Le Punk"), Carlos Ramos y Daniel Maldonado (autores de otras bandas sonoras como "Bota de Oro" y "Benelux"). En la banda sonora también se incluyen canciones de Nick Cave & The Bad Seeds y Tindersticks. La edición que se pone a la venta cuenta con unos lujosísimos extras: 8 videoclips y 3 piezas publicitarias, todas ellas realizadas por Cristian Pozo y en la mayoría de ellas la fotografía es de Carlos Marino, la postproducción de Nacho García y producción ejecutiva de Hugo Serra. Más información del cortometraje en la web de la productora Fheng Shui Fims.
