Faltan 24 días para el rodaje. Uno de los aspectos de los que más orgullosos estamos en este proyecto es del
casting. Cuando me refiero a
casting quiero decir equipo actoral, ya que
casting en sí, no hemos realizado. En la mayoría de los cortos uno hace uso de los contactos que posee para completar el apartado artístico, lo que se traduce en un
quiero a ese actor que trabajó en el corto de un amigo de un amigo. Con
El embaucador ha pasado algo parecido, con la salvedad de que tenemos unos actores de lujo. Dejando de lado varias actores que ni siquiera contestaron nuestros mails y llamadas (si no les interesa, al menos podrían decírnoslo), se puede decir que tenemos a los intérpretes idóneos. Contar con una leyenda patria como
Txema Blasco es cuanto menos una responsabilidad, solo hace falta mirar su curriculum
para darse cuenta lo pequeño que es uno y lo enorme que es este hombre. Por otro lado
Camino Texeira es nuestra Elena Bautista ideal y
Fernando Ustarroz nuestro oscuro inspector de policía. Que decir de
Carlos Martínez-Merón, un hombre que está dispuesto a recorrerse media península en cuestión de horas con el propósito de actuar en nuestro corto y trabajar en su
obra de teatro el mismo día, el es Andrés, sin lugar a dudas. No existe otra Julia que no sea
Nora Callejo, ni otro Camarero que no sea el galante
Mario Angulo. Eso sí, a estas alturas, todavía ni hemos ensayado ni apenas nos hemos reunido con ellos, muestra inequívoca de que tenemos el tiempo limitado.
Hoy nos reunimos
Forfy, que ejerce de ayudante de dirección, y yo para trabajar en el plan de rodaje, probablemente, lo más complicado de todo el asunto, ya que contamos con casi una treintena de tiros de cámara para tan solo 2 días de rodaje en el interior. La mayoría de los cortos suelen rodarse en unos 5 días, nosotros no tenemos presupuesto para hacerlo en más de 3. Esto supone que el plan de rodaje tiene que ser preciso, sin fisuras. Mañana es día completo, por la mañana voy con
Carlos Polo, ayudante de producción, a hablar con las empresas de alquiler para que nos tramiten los gastos de la subvención y por la tarde, reunión en casa de
Lucía, la directora de arte y después visita a la localización exterior con
José Martín Rosete, el director de fotografía. Algunos habéis hablado de que el exterior parece el callejón londinense del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde... tenéis que verlo de noche, estoy pensando hasta en usar niebla, pero
Marcos Vasconcellos, el jefe de producción, me mataría (y con razón). Por cierto, estoy enfermo.