Whole Wide World : La música más extraña que la ficción
Pocas veces una canción como el Whole Wide World de Erick Wreckless ha estado tan bien integrada en una secuencia de una película. El momento entre Will Ferrell, Maggie Gyllenhaal y la Fender Stratocaster roza los límites de la perfección. La escena es el resumen de las motivaciones de Harold Crick -encarnado por un Ferrell incontestable-, el protagonista de la historia, que intenta dictaminar si su vida es una tragedia o una comedia. Para el espectador es inevitable no decantarse por la comedia sobre la tragedia, en una ficción donde la realidad es más extraña que la creación, donde la vida es literatura y en definitiva, lo que nosotros queramos que sea. Inolvidables resultan las conversaciones entre el profesor interpretado por Dustin Hoffman -"¿Ha sido usted alguna vez el rey de los trolles?"- y los cigarrillos apagados en escupitajos por Emma Thompson. Reivindicar a estas alturas Más extraño que la ficción, una de las mejores películas del 2006, es algo que a muchos puede no sorprenderles. Sin embargo, por inverosímil que parezca, la película del siempre interesante Marc Foster pasó desapercibida para la crítica y ni siquiera cosechó demasiados galardones entre las plumas analistas del cine independiente. Es curioso como una película en la misma línea de las interesantes Juno o Pequeña Miss Sunshine, puede pasar sin pena ni gloria. Disfrusten de la canción, que es lo relmente importante.





